¿Y por qué es necesario entender nuestra salud de otro modo?
Porque hemos sido, durante demasiado tiempo, invisibles para la medicina o se ha explicada desde miradas reduccionistas que no tienen en cuenta la diversidad de cuerpos, trayectorias vitales y experiencias. Procesos como el ciclo menstrual o la menopausia se han vivido a menudo con silencio, miedo o exceso de medicalización.
Proponemos una forma distinta de hablar de salud, basada en:
- La evidencia científica.
- El respeto a la autonomía.
- El derecho de todas las mujeres a vivir cada etapa de la vida con bienestar, disfrute y capacidad de decisión.
Entendemos la salud como un proceso integral que atraviesa el cuerpo, las emociones, la sexualidad, las relaciones sociales y el contexto en el que vivimos. Por eso trabajamos desde un enfoque interseccional, cuidando la diversidad y visibilizando a mujeres con distintas edades, orígenes, culturas, situaciones sociales y experiencias vitales. Incorporar la perspectiva de sexo-género nos permite cuestionar estereotipos, evitar explicaciones simplistas y acompañar de forma más justa y personalizada los cambios que se producen a lo largo de la vida, incluida la menopausia.
El proyecto ofrece distintos materiales formativos y divulgativos: